lunes, 28 de mayo de 2018

Paxos y Antipaxos





1 de Mayo de 2018

Salimos de Sivota rumbo directo a motor, hacia la isla de Antipaxos no podía faltar la recalada el Lakka, en 2 horas estamos fondeados,  una cala protegida de todo menos de norte, fondos de arena de 5 metros, agua turquesa, algunas tavernas, puerto gratuito para 15 barcos de porte medio, aunque enfocada al turismo tiene su encanto.














Aquí vimos como unos turistas rusos con su velero de alquiler, pensando que por que estábamos tan lejos de la playa si había sitio justo delante,, embarrancaron, llamaron al jefe de su cuadrilla, porque aquí los chárter van en grupos con un capitán de flota, dos chicos para todo y no sé qué más…  una vez llamado el jefe lo esperan dándose un baño con el barco cada vez más escorado, llega el jefe con los chavales y en un momento les dejan el barco fondeado correctamente, nosotros estábamos fondeados con veinte barcos más, la semana pasada no había nadie aun, la temporada fuerte se acerca. En Lakka hay lo que puedas necesitar, los precios de las tabernas de primera línea no son excesivos y hay mucha competencia, el café frape lo bordan. He encontrado  el dulce que más me gusta de Grecia hasta ahora, se llama Portokalopita, es un bizcocho a la naranja, con una especie de almíbar y miel, que es que no puedo resistirlo y por donde paso si lo veo lo cojo, me temo que será el culpable en los 5 meses que faltan de que algún kilo de más vuelva a Crotone conmigo.








A los dos dias, va a entrar norte y decidimos bajar para Gaios en la misma Isla, visita obligada, en Gaios no hay puerto gratuito, el precio ronda los 27 euros hoy, nosotros iremos al ancla fuera, nos podemos bañar, entra algo de corriente en el barco y no oimos los ruidos de la calle, restaurantes por la noche, a cambio tenemos algo de meneo, fondeamos justo en el la bocana de la salida del canal navegable, es de roca asi que 60 metros de cadena para abajo van, una vez tirados, bajo a ver el ancla y me complace ver que a 12 metros bajo sin mucha dificultad, el ancla esta punta arriba, pero no importa, se fondea con la cadena.










Gaios si es particular, su canal navegable después de media milla se ensancha para que los barcos puedan maniobrar para amarrar el barco en todo el medio de la plaza del pueblo,  hay un paso donde el canal vira 90 grados realmente delicado y hay que tener fe en que no encontraras a nadie de frente por que dos no caben, dentro del canal no hay fondeos y solo amarres de pago, la bocana por donde entran los ferrys es la segura, nosotros entramos y salimos por el mismo sitio, ya que por la otra donde estábamos fondeados, nos da la carta una sonda de 2 metros, aunque  los barcos de charters de hasta 50 pies pasan como pedro por su casa, guiados por su capitán de flota, que va en un 29 pies.







El pueblo tiene su encanto, construcciones bajas y calles estrechas llenísimas de tiendas para turistas, hay un super grande donde hacer la compra, y una verduleria que venden botellas de campingaz a 15 euros, montones de gatos que se trajeron para mitigar el que las ratas subieran a los barcos no solo en el puerto si no a barcos fondeados, parece que esta cuadrilla gatuna esta consiguiendo el encargo, no vimos ni rata ni ratón.








Partimos a la vecina isla de  Antipaxos, donde fondearemos en Baia Kaloroi, fondo de arena de 10 metros, donde solo caben dos o tres barcos, protegida de W y Nw, aunque con la mar de fondo que queda de los días anteriores hay mucho meneo, incomodo, la isla no tiene interés alguno que no sea el paisagistico, alguna casa aislada y cabras salvajes, si buscas aislamiento, este es un buen lugar.