viernes, 24 de agosto de 2018

Kilini, visita a Olimpia.



Del 25 de Julio al 5 de Agosto de 2018.

Estando ya en Zákinthos unos días con la tripulación del Miss Regina,  ponemos rumbo a Kilini, en el Peloponeso, justo entrando al canal de Patras, navegación muy cómoda a vela con poco más que añadir, Javi llega un día antes y nos informa que tenemos sitio, por la bocana hay que entrar dejando ambas boyas rojas por babor,  y pegaditos al dique.













A la segunda quedamos atracados a la Griega, con una pequeña barca de pesca de apenas 3 metros que no sabemos qué pinta aquí, en medio de los amarres de veleros, el puerto es gratuito y no se paga ni la luz ni el agua, nosotros llenamos nuestro tanque en el que justo quedan 25 litros, no puede durar mucho esta política del gratis, porque ocurre que algún velero pasa más tiempo del recomendado aquí, no es que no haya sitio suficiente, en los días que estuvimos solo dos días estuvo lleno, es que son amarres de cortesía, y deben ser usados como una cortesía y no como tu amarre de base en el Jónico.




Ya en puerto, miro el filtro de agua salada como tantas otras cosas y veo que tiene suciedades varias, al disponerme a abrirlo no hay manera, por mas que intento, nada, paso a la herramienta pesada, algo para agarrarlo y zasca lo rompo en  unos cuantos trozos, imposibles de pegar, entro en pánico pues sin esa tapa no nos podemos ir, después de intentar comprar una tapa por todos lados, nos dicen que Vetus no existe en Grecia, alucino, me veo obligado a comprar un filtro completo y cambiarlo, tendré que pedirlo y esperar que llegue para montarlo, un desastre, se me ocurre con un balde que encontramos en la basura, cortar dos trozos redondos y pegarlos con la ultima sikaflex que me queda, queda montado con la seguridad de que esta perfecto, al día siguiente arranco la maquina y sale agua por todas partes, la junta no cierra bien, aunque no sale mucha agua y las bombas podrían sacarla no me resigno a irnos en estas condiciones, asi que en una ferretonauticafontaneria del pueblo encuentro fibra de vidrio, resina y catalizador, desmonto todo lo anterior, y vuelvo a la carga, el resultado es optimo, al día siguiente se queda montada y como nueva, eso si, un poco mas fea y no veo dentro, tendremos que hacernos con una en Crotone, con nuestro amigo, Salvatore.




Resultado final de la tapa que aun llevamos hoy.


La ciudad no tiene ningún atractivo, salvando un Castillo medieval a 10 euros de taxi desde el mismo amarre,  pero es el mejor sitio para ir al yacimiento de Olimpia, el cual es impresionante de enorme y el museo una maravilla, alquilamos un coche, esta vez era mejor que el de Zaquintos pero también más caro, el tipo del alquiler debió pensar que no habíamos visto nuca un coche y nos retuvo 30 minutos explicándonos tonterías, ya cuando estaba a punto de mandarlo a la mierda soltó las llaves y pudimos marcharnos,  tenía penalización por kilometraje y nos dijo que le pusiéramos 12 euros exactos de gasolina, que es lo que consumía  ida y vuelta a Olimpia, así hicimos, intentamos quedárnoslo otro día pero nos pidió 140 euros, claramente prefiere 60 euros día y sabe que ese coche solo va a Olimpia.


 El castillo medieval de Kilini.






 Y llegamos a Olimpia, la verdad es que al entrar no parece lo grande que es y lo bien conservado que esta, a pesar de los terremotos, es impresionante estar en el lugar donde se organizaban los primeros juegos olímpicos de nuestra era.





 Los juegos se hacían en bolas, si, y no estaba permitida la entrada a mujeres.




 Los olímpicos, se concentraban un mes antes de los juegos en el recinto, no eran profesionales del deporte, era gente normal con una genética que les permitía destacar en ese poco tiempo.



 Mirar el tamaña de este capitel, esto es lo que va coronando una columna, es mas alto que Marie.




 Los ganadores de unos juegos estaban exentos de pagar impuestos, y tenían una pequeña paga que les permitía vivir el resto de su vida, la familia que tenia un campeón Olímpico entraba en la élite del pueblo al momento.


Este es el pasillo, hoy se conoce como túnel, por donde los olímpicos accedían a la pista o al terreno donde se jugaba.

 Se conserva la linea de salida, en las gradas laterales el publico estaba de pie, se estiman que cabían 45.000 personas, en el centro se observa el palco, varios milenios contemplan esta estructura y hemos evolucionado mas bien poco.







Salimos del yacimiento y pasamos a visitar el museo, los objetos aquí expuestos determinan la maestría de sus artesanos.












 Este casco de soldado Griego es sobrecogedora, un día hubo una cabeza que lo portaba, brillaba y acojonaba a partes iguales.












Despedimos a  Mónica, que se vuelve a Madrid para cumplir con sus compromisos laborales y nosotros volvemos a Zákinthos a visitar Zante que nos quedó pendiente y Javi se va a Pétalas.