martes, 10 de abril de 2018

El museo de Oskar Schindler, Cracovia, Polonia.



12 a 17 de Febrero de 2018





Emalia se llamaba la empresa de esta  persona, que se afilio al partido nazi para ganar dinero, pero que después no pudo mirar hacia otro lado como hacían los demás, nada queda de la fabrica que alquilo, una sola maquina hemos visto, el resto se a reconvertido en un museo que recorre la historia, desde los meses anteriores a la ocupación de los Nazis, hasta la liberación por los rusos.



 El tamaño de los tanques Polacos, era poco menos que de juguete...





La fabrica era de utensilios de cocina, de los que hay una muestra, no fabricaban al principio munición, ese cambio se dio cuando los nazis pensaron en gasear a los Judíos de todas las fabricas no bélicas de Cracovia, en ese momento empezaron a fabricar algunas balas y minas anti tanque, como la producción era ridícula para la cantidad de trabajadores que había en la fabrica, Schindler las compraba en el mercado negro y las vendía al ejercito como fabricadas por el.









Nos cuentan que había un farmacéutico  alemán en Cracovia que tenia abierto 24h, compraba los diamantes y joyas de los Judíos con marcos alemanes, que estos usaban para comprar salvoconductos para salir del gueto o de Polonia, todo el mundo a oído hablar del gueto de Varsovia, pero hubo muchísimos y el de Cracovia fue muy importante al ser de los primeros, en la plaza del mercado, la mas grande de Europa, salio al balcón del edificio principal  un Hitler victorioso,  a esa plaza la renombraron Hitlerplatz, todo un campeón. La publicidad del Right Nazi, filmaba a niños y adultos comprando vodka y borrachos por las calles para así vender que ellos les estaban haciendo llegar buenas costumbres y maneras para que dejaran de ser unos bárbaros borrachos, de esa forma justificaban la invasión y el sometimiento de un pueblo y vendían a sus votantes, sus logros. 


Como pensaban quedarse en Polonia para siempre, empezaron a adoctrinar, profesores, a decorar las calles con nuevos nombres, banderas del régimen, demoler sinagogas, y a deportar 250.000 Polacos a Auswitch que lo tenían aquí al lado… el museo es una mezcla de fotografías del proceso de la ocupacion bastante edulcorada para todos los públicos, entiendo que van niños y hay que enseñarles la historia, o quizás nosotros lo hicimos al revés, primero hay que ir al museo y luego a los campos, una vez visto los campos, el museo es una guardería de obligada visita.




De repente ver el bando, o como lo quieran llamar, que pegaron por las paredes de la ciudad, del país proclamando que el ejercito nazi era quien a partir de ese momento, mandaba en Polonia es brutal, seguro que nosotros no imaginamos ver eso en ninguna ciudad española… el echo que no se invadiera España, fue muy simple y paquito no tiene ningún merito en ello, fue que primero invadió los países que tenían frontera con Alemania para conseguir el famosos espacio vital, solo por eso, luego ya tenia tal follón que no le dio tiempo.



Mu has imágenes cotidianas del día a día en la Polonia ocupada, las humillaciones a las que los simples soldados nazis sometían a los Polacos por el hecho de serlo y si ademas eras Judío, dos tazas…desde el primer día, impusieron la prohibición de que pudieran pasear por los parques y subieran a los tranvías, ahorcamiento públicos e indiscriminados para aterrorizar a una población que ya lo estaba…