miércoles, 7 de marzo de 2018

Praga, Checoslovaquia.





5 al 11 de Febrero de 2018



No seré yo el descubra Praga, Dios me libre, pero quiero recordarme que llevamos varios días aquí y hemos visto, puentes emblemáticos, edificios de belleza singular, calles y calles preciosas, castillos, iglesias y catedrales, plazas, el andamio astrologico, (luego volveré a eso ) hoy tocaba el barrio Judío, sinagogas, compramos nuestro tiket y nos disponemos a entrar a un edificio que no destaca por su belleza, he de decir que no me gusta saber demasiado de los sitios que visito, me gusta la sorpresa, ese impacto del descubrimiento, la primera impresión que me trasmiten, al entrar al edificio, noto que hay una luz blanca, mucha luz, unos arcos con ventanas y unos escritos en las paredes, noto un silencio poco normal la gente esta seria, demasiado para estar de vacaciones visitando una preciosa ciudad, el gesto de la gente es circunspecto, como si acabaran de recibir una tremenda mala noticia, nadie mira a la cara a nadie, todo el mundo mira al suelo en silencio, mientras mis ojos se habitúan me acerco a las paredes escritas con letras de colores y números  sobre un fondo blanco que los hace resaltar, parecen nombres, veo fechas, muchas acaban entre el año 1942 y 1945, de repente se me erizan los pelos de la nuca, me doy cuenta de que son los nombres con sus fechas de nacimiento y asesinato en los campos de exterminio nazis, las paredes están repletas una tras otra, sala tras sala, las fechas comprenden desde niños de 3 hasta 12 años, adultos, no doy crédito, he pasado de la sorpresa a la vergüenza, en un segundo.




Las maquinas del metro, nos ayudaron el primer día por que no entendamos nada.



Torre de comunicaciones, muy conocida, se ve desde toda la ciudad.



En esta estatua dicen que estuvo preso un rey, donde todo el mundo lo veia.





Artesonado de la torre del puente.



 Los nombres y fechas en rojo y negro y los pueblos o ciudades en amarillo, me sentí muy avergonzado de lo que hemos permitido hacer, la cantidad de nombre te deja abrumado, te sientes ridículo con tus problemas ante esas paredes, cada nombre una desgracia de máximo nivel,  no sabría estimar la cantidad pero no me hace falta, mientras Marie y yo comentábamos algo, se nos acerca la la chica que vigila y nos dice que no nos perdamos  la sala de arriba, no se lo dijo a nadie mas, nos debió ver que salíamos de allí, cabizbajos y tocados en lo profundo... subimos las escaleras y vemos una habitacion con vitrinas y lo que parecen cuadros, no tendría mas de 10 metros cuadrados, las vitrinas tenían temas distintos estaban clasificados, al mirar los dibujos vemos que están echos por niños, los motivos te hielan la sangre, dibujaban lo que veían, lo que vivían cada día, trenes interminables, guardias con porras y armas, alambradas, duchas,  barracones, todo a lápiz, negro, algunos con sus nombres y edades que comprendían entre los 3 y los 10 años, no sabían mientras pintaban que esos eran sus últimos momentos en este mundo, sus madres si, los que aun la conservaban.


También en la torre del puente.





Menos mal que tienen fotos.




 Dibujos sin ningún color, tristes, de película de terror vieja... en la ultima vitrina el título era,  recuerdos, aquí los dibujos tenían colores, juegos, columpios, papa, mama, el gato.... esa vitrina no hacia mas que acentuar las otras, los niños no se habían olvidado de su pasado, lo recordaban en color cuando sus vidas ahora eran en negro, si lo que debe hacer una obra de arte al verla es hacerte sentir, transmitirte algo, estos dibujos de unos críos sin duda son obra de artistas, por que después de verlos, sabes sin atisbo de duda que tienen la verdad tienen la fuerza de llevarte a ese momento como el mejor relato o el mejor de los libros, baje la escalera preguntándome como es posible que pasara algo así? 






 



En uno de los monumentos, el Castillo, hay varias modalidades de tikets, con fotos y sin fotos, cuando entras en las salas, la vigilante, te pide el tiket para ver si puedes o no hacer fotos, si esto se pone de moda, no voy a ningún sitio, mi memoria es limitada.







Esta es la Sinagoga a la que me refiero en el texto.


Los nombres de los campos a donde mandaron a las personas de Polonia que querían asesinar.





 No hay palabras, los números se escriben fácil y son cortos, 1.400.000, esos son los nombres de estas paredes.



Los dibujos de los niños que encontraron en el campo.






 El andamio astrologico, en ninguna guía decía que lo estaban restaurando, una lastima, nadie lo a visto en 2017, y parece que en 2018 tampoco, avisados estáis.








El famoso pastel, tipico, lo comimos de todas las formas, muy bueno.




En el recinto del castillo hay un poblado, una calle mejor dicho donde trabajaban los artesanos, aquí se ven sus casas minúsculas, apenas una habitacion con lo imprescindible, como nosotros en el barco, hasta un cine tenian.


Las armas son impresionantes, pistolas y escopetas que son a la vez hachas, o trabucos, al igual que los instrumentos de tortura medievales, ese periodo fue muy creativo.


Cervecería mas antigua de Praga, al llegar te ponen esta cerveza negra cuando aun no te has quitado la chaqueta, acompañada de dos chupitos uno claro y otro oscuro, el claro es veneno, el otros se puede tomar, comimos muy bien, salimos calentitos y contentitos.