sábado, 11 de marzo de 2017

Llegamos al MARIE y nos venimos sin el




Llegamos al barco, desangelado, solitario, en un rincón del varadero, diera la sesacion de estar esperándonos con sus cabos descoloridos, sus toldos y coberturas mustias por el sol tropical, sin duda tuvo tiempos mejores, nos hemos dedicado a que funcionara un fuego de la cocina, lo hemos conseguido solo en 5 horas, en breve iremos a vivir a bordo, tenemos lo necesario, nevera, electricidad y fuego, poco a poco devolveremos al MARIE al estado del que no debió salir, guardamos todos los pertrechos en los distintos pañoles, mucho material y herramientas que trajimos en coche desde Barcelona. Nos vamos dando cuenta del tipo de construcción del barco, los desagües de todos los lavabos van a una sentina principal, de modo que hay menos agujeros y grifos que en otros barcos que hemos tenido, Hoy accionando los grifos de fondo me quede con una maneta en la mano...es el del desagüe del wc, mañana tendremos que ir a comprar 2, lo peor es que no traje la herramienta que hace falta, no se si aquí me la dejaran, me veo comprándola para usarla una vez.








Continuamos con la limpieza y colocación de todo, lo que trajimos y revisando lo que había por los cajones para asegurarnos de no transportas peso inútil, Marie se dedicaba a este trabajo, mientras revisaba, encontramos un amplio juego de cartas náuticas, marcadas, con derrotas exactas, anotaciones, rumbos, horas y posiciones, ya sabíamos que este barco estuvo en un viaje de unos años por el caribe por que los armadores salientes nos lo dijeron, pero son esos detalle que pasas por alto, de pronto al abrir esas cartas, te das cuentas que a viajado, navegado mares y océanos, es un veterano y se le nota, no se si con nosotros volverá a romper esas aguas con su estela, ganas no faltan, valor, se nos supone... certeza por averiguar.











Vamos ocupando los cajones, armarios, cuando vas dejando, tus pertrechos, lo vas haciendo tuyo, tus transportadores, reglas y compases, lapices, los primeros libros, apuntes y manuales, decidiendo que va donde, que es imprescindible tener a mano, donde va el material. Que trabajos van primero y cuales después, mucho queda por embarcar en Palma, muchísimo, solo trajimos lo imprescindible para sobrevivir con cierta comodidad, pero precario en muchas cosas como la electrónica, un gps con mapa es con lo que contamos, y una baliza prestada por nuestro amigo Ángel, Aitite para nosotros. Poco a poco nos vamos sintiendo mejor en el, sera nuestra casa unos años y a pesar de tener ese aire distinto al resto de los veleros tanto por dentro como por fuera, estamos seguros de que esta bien hecho.








Hemos cambiado la bandera, un asta bonita tenia la Francesa, la cambiamos sin emoción, como si la de cualquier otro sitio se tratara, nos hubiera gustado poner el pabellón nacional, el que nos representa y del que nos sentimos parte, no pudo ser, la ley no es para todos igual... ya me entendéis, pero en lo que respecta a la dgmm española si, a no ser que tu barco se llame Aifos o Fortuna.





 Podéis ver en que hemos empleado los 11 días que hemos estado aquí intentándolo, en la pestaña preparación del barco en el menú principal